Simón escuchó la provocación de Carlota y esbozó una sonrisa despectiva, diciendo: —Disculpen.
Carlota lo miró con total desprecio, esbozando una sonrisa algo desdeñosa, —¡Jajaja! ya veremos.
Simón sacudió la cabeza sin darle importancia alguna y cerró los ojos para descansar, ignorando a esa pareja arrogante.
El avión despegó lentamente y la azafata pasó empujando un carrito lleno de bebidas. Simón estaba fingiendo dormir, así que la azafata no lo molestó en ese momento, mientras que Denis y Ca