—¿Qué está pasando? — preguntó Simón frunciendo el ceño.
Xiomara no mostró pánico alguno, habló con total calma: —Parece que alguien está muy interesado en mí.
—¿En serio? ¿Alguien se atreve a interesarse en ti? — Simón parecía incrédulo.
Xiomara se rio con frialdad: —En Novaria, hay cuatro fuerzas armadas, cada una con su propio territorio y negocios, pero los conflictos nunca cesan, este tipo de cosas tampoco son para nada inusuales.
En ese momento, más de cien hombres armados de identidad des