No había duda alguna de que la bestia atrapada en ese círculo mágico era un dragón. Simón respiró hondo y dio un paso decidido hacia el espacio donde se encontraba el círculo mágico.
Tan pronto entró, la escena a su alrededor cambió por completo. El cielo se tornó gris y, a su alrededor, se alzaban imponentes volcanes. Simón apareció de repente sobre una gran extensión de tierra que había sido formada por la solidificación de la lava.
—¡Boom!
—¡Boom!
En ese momento, dos volcanes comenzaron a eru