Aiden, notando el enfado de Liam, intervino con rapidez.
—Liam, deja que Fiore se quede aquí conmigo. Es mejor que ella esté cerca de Leo mientras se recupera —sugirió, tratando de calmar la situación.
Liam la miró, visiblemente molesto.
—Es mi hija. No necesito que te hagas cargo —respondió con brusquedad.
Aiden lo agarró del brazo y lo llevó al pasillo.
—Por favor, comprende. Solo quiero lo mejor para Fiore y Leo —expresó Aiden, su voz suplicante.
Liam la miró, con su furia aún presente.
—No