CAPÍTULO 30: Amor indestructible.
Aiden, harta de la discusión, los interrumpió con un grito.
—¡Basta los dos! Yo iré con mi hijo.
Liam asintió, aunque su corazón se rompía al no poder acompañar a Leo. Corrió a la casa, agarró un abrigo para Fiore y la cubrió con cuidado. También agarró una manta y la llevó en la camioneta, mientras Fiore seguía sollozando.
—Todo estará bien, Fiore. Vamos a seguir a la ambulancia —avisó Liam, tratando de calmarla mientras conducía hacia el hospital.
Mathew los siguió en su auto, preocupado por