~ MAREU ~
Estaba en pijama.
Pijama de verdad. De algodón. Con un estampado que no voy a describir porque no es eso lo que está en cuestión.
Estaba descalza.
Despeinada.
Y corriendo por los pasillos de un crucero que costaba millones, como si estuviera escapando de un incendio, cuando, técnicamente, estaba escapando de una niña de seis años y medio escondida debajo de la sábana gritando "CONTENCIÓN DE DAÑOS".
El viento golpeaba mi nuca y sentía cada paso en la alfombra como un recordatorio humil