~ MAREU ~
En algún punto entre la llegada de mis papás, el pastel en forma de carrito y la constatación de que Olivia había robado más brigadeiros de los que cualquier adulto funcional debería permitir, logré escapar por algunos minutos al rincón más tranquilo de la terraza lateral.
No para descansar.
Descansar, en esa familia, era un concepto teórico.
Pero para respirar un poco y observar la fiesta de lejos, como si perteneciera a otra persona y hubiera sido invitada solo para admirar. El jard