~ MAREU ~
La familia Remy entró como quien ya conocía la casa, la mesa y el guion.
Señor Remy al frente, alto, gris, sonriendo con educación empresarial; señora Remy al lado, impecable, joyas discretas y esa energía de mujer que hace caridad en gala sin emborronar el lápiz labial; y, por fin, el hijo, guapo de una manera ensayada, con el tipo de encanto que entra al ambiente un poco antes del cuerpo.
"Disculpen el retraso" dijo el señor Remy en portugués, con un acento francés que mordía las pa