~ NICOLÒ ~
El silencio que vino después de lo que dije pesó más que cualquiera de las cuentas que había tirado en mi cara hasta ahí. Todavía escuchaba, en mi cabeza, cada "escala", "volumen", "estructura" que había enumerado como quien disecciona un problema simple. Para mí, no era simple. Era mi vida entera en hileras de vides.
Él frunció levemente el ceño.
—No fue eso lo que dije.
—Es lo que parece.
Respiró profundo, apoyando los codos en el escritorio.
—Nico, no eres un fracaso —afirmó,