~ VIVIANE ~
Acostada en la cama del departamento de Dominic, observé las luces de Buenos Aires parpadeando a través de la ventana panorámica mientras él encendía un cigarrillo a mi lado. Todavía estaba sin ropa, el cabello revuelto por lo que acabábamos de hacer, y me sentía completamente satisfecha —no solo por el sexo, sino por el dulce sabor de la victoria que venía creciendo cada día.
—Estaba tan patética hoy —comenté, dándome vuelta para observar el perfil de Dominic en la penumbra de la