~ 3 DÍAS ATRÁS – MAITÊ ~
En el día de mi boda, todo a mi alrededor parecía envuelto en un aura de anticipación. La atmósfera en la casona alquilada para la ceremonia estaba repleta de tensión y expectativa, como si cada rincón guardara la responsabilidad de hacer este día perfecto. Mi corazón latía desacompasado, y cada pensamiento era un torbellino de nerviosismo y emoción.
Pasé la mano sobre la seda fría, alisando una arruga imaginaria en mi vestido. Por tercera vez. O cuarta. Estaba nerviosa. Muy nerviosa. Hoy era el día más importante de mi vida y nada, absolutamente nada, tenía derecho a salirse de lo planeado. Ni siquiera una arruga imaginaria en mi vestido.
Frente al espejo, enfrenté la imagen reflejada de una versión más soñadora de mí misma. El vestido de novia, un espectáculo de elegancia, caía suavemente al suelo en capas de tela que parecían flotar. Un toque mágico envolvía cada detalle, del corpiño de encaje a los delicados bordados que adornaban la falda. El tono blanc