Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente, Leonardo estaba en la oficina ordenando algunos papeles y verificando que todo estuviera en orden. Aunque tenía una secretaria eficiente, sabía que no era Olivia. Ella le entregó unos documentos y él asintió en agradecimiento. Había decidido anotarse en un gimnasio, aunque no estaba de ánimo para eso. Preferiría encontrarse con su fisioterapeuta, quien le había sugerido que sería una buena idea para







