Mundo ficciónIniciar sesiónSARAH PIERCE
No quería que nuestro beso terminara.
Pero cuando llegaron los médicos con la sorpresa reflejada abiertamente en sus rostros, tuvimos que interrumpir la conversación silenciosa que mantenían nuestros labios.
—Señor Storm —dijo el médico que lo operó—. Está usted despierto.
—Como puedes ver —respondió Nathaniel, sin apartar la mira







