Mundo ficciónIniciar sesiónSARAH PIERCE
Lo que sea que ese imbécil me inyectó aún no se me ha pasado. Y he contado dos amaneceres y una noche desde que me secuestró sigilosamente y me arrojó a este lugar maldito que me azota con frío y apesta a orina de todo tipo.
Mi mente se está desintegrando, mis ojos se niegan a permanecer abiertos por mucho tiempo y, a este ritmo, mi cuerpo podría terminar paralizándose defi







