Mundo ficciónIniciar sesiónNATHANIEL STORM
Un golpe interrumpió mi sueño. A regañadientes, me levanté y abrí la puerta.
“¿Sarah?”
La mujer no dijo nada. Sin embargo, en sus ojos se adivinaban intenciones tan intensas que era imposible describirlas. Verla así me confundió, así que me quedé paralizado mientras cerraba la puerta y dirigí mis pasos vacilantes hasta que mis pantorrilla







