Dalila
No sé si para bien o para mal, pero llegan las enfermeras para ver qué había sucedido por el cambio de la respiración y los latidos del corazón de Lucas, pensando que algo malo le había sucedido.
¡Por dios que vergüenza! La enfermera nos mira levantando una ceja. Lucas sonríe prácticamente complacido mientras yo me sonrojo, no deja de tomarme la mano y de verme con amor.
—El señor ha mejorado mucho... realmente tiene mucha fortaleza, ha pasado por mucho… pero ya va quedando atrás— dic