Dalila
Parecía que todavía ha sido simplemente una pesadilla y cuando me desperté, casi podría jurar que nada de eso había existido.
Me levantaba y estaba de nuevo en mi casa. Veía la ventana abierta, las decoraciones en mi habitación, el clóset, y hasta mi perrito Pippo echado a mi lado, ladrando emocionado una vez que me ve despierta.
Ayer fue como un episodio que recuerdo de a poco. El techo se caía y Ernest no sobrevivía, al parecer mi esposo venía con gente del FBI y ellos se encargaro