Lucas
Desde el momento en que estos hombres habían entrado a mi casa sabía que mi destino estaba sellado.
—¿Qué demonios? ¿Cómo se atreven a entrar así? —decía yo a los gritos mientras la policía entraba por la puerta de mi casa empujando a Victoria como si ella no existiera.
—¿Quiénes son ustedes? ¿Con qué derecho entran a mi casa?—preguntaba mientras me colocaba enfrente de ella y la alejaba de todo este embrollo que se comenzaba a formar. Los policías ni siquiera me contestaban pero desd