Capítulo 31.- Celos.
En todo el trayecto no deja de hacerme advertencias, dice que debemos ser discretos y no estar dando muestras de afecto ante los demás.
Debemos ser profesionales y aguantarnos las ganas. Otra cosa que me dejó muy claro fue nada de sexo en ningún lado de la clínica, que para eso está su departamento o el mío.
Acepto cada una de sus peticiones, pero con la que no estoy de acuerdo es la de no dar siquiera un beso. Le dejé claro que cuando vaya a mi consultorio a puerta cerrada nos podemos besar y