Capítulo 7. Secuestro.
De tantos gritos y pataleos que había dado de un momento a otro uno de los matones me había dado un golpe tan fuerte que me hizo ver estrellas y luego una oscuridad me invadió por completo. Caí en un pozo de oscuridad total en donde perdí todas mis fuerzas y ya no pude moverme.
Mis sueños eran tan extrañas que de un momento a otro cambiaban sin sentido alguno, por momentos oía gritos y por otros momentos simplemente silencio y una oscuridad que ni siquiera podía ver mi propia sombra. Hasta qu