Con lágrimas brillando en sus ojos, Lunna habla.
— Sí, amor. Ahora seremos nosotros tres. — Lorenzo coloca la cajita sobre la mesa de centro nuevamente.
Él camina hacia ella y la abraza; entre lágrimas, besa a su prometida, quien responde con cariño.
— Voy a ser el mejor padre que nuestro bebé podría tener. — Dice, colocando sus manos sobre las manos de ella que están en su vientre y sonríe.
— Estoy segura de eso, mi amor. — Lunna dice, sonriendo feliz.
El ambiente agradable entre la pareja hac