"¿Y ahora… Qué hago…?"
Pensó Cassandra, que apenas logrando mantenerse en pie, se dirigió a la cama, donde se sentó.
"Se ha pasado el mes… Pero no por demasiado tiempo, aunque me he descuidado, no hay nada seguro. Debería esperar un poco y luego hacerme la prueba y…"
Los pensamientos de la mujer rubia se vieron interrumpidos cuando reaccionó a ese "pequeño problemita".
—¿Cómo consigo la prueba?, no hay nadie aquí a quien… ¡Eso! ¡Marco debe tener algún infiltrado!, esta noche hablaré con él…