Capítulo 41: Tentación a... ¡Morderlo!
La luz del sol se filtraba a través de las hojas de las pequeñas palmeras que adornaban la elegante terraza. El viento dejaba a su paso el aroma de flores tropicales que florecían en el jardín cercano.
Cassandra Brenaman se encontraba ahí, atrapada entre el esplendor del entorno y la intensidad de la presencia del señor Fiorentino, su ex.
El sol iluminaba la figura imponente de ese atractivo italiano, mientras su mirada fría y penetrante la mantenía expectante…
¡Era claro que ese hombre no