Capítulo 33: Es simple diversión.
Cassandra, se acercó a esa mesa, ella misma sentándose sobre la misma, comenzó a quitarse el chaleco dejándolo caer, seguidamente soltó botón a botón de su blusa blanca tres cuartas.
Sus ojos dorados viendo a ese CEO, casi como una invitación a perderse en las delicias de su sensual cuerpo rebosante de femineidad.
—Ven, puedes tener mi cuerpo cuando te plazca, así lo estipula nuestro contrato… pero no será para siempre —dijo con firmeza, el desafío claro en su voz.
Angelo la observó con se