Capítulo 196: Ese mal presentimiento.
En el jardín de la mansión Fiorentino. Cassandra y Angelo se alejaron del bullicio del salón, buscando un rincón más íntimo.
—Desde que estoy en Italia, todo ha sido realmente hermoso para mí, Angelo. Sé que te has esforzado para que me sienta cómoda, gracias… —susurró Cassandra, con una pequeña sonrisa mientras miraba a su alrededor los arbustos perfectamente podados con hermosas formas, el murmullo de las fuentes, y el sendero apedreado iluminado por cientos de luces coloridas.
—Solo quie