Capítulo 176: Tus padres.
—¡¿Es en serio?! ¿A quién piensas herir? —preguntó Cassandra frunciendo el ceño, aún sentada en el regazo de ese hombre.
—A nadie. Solo es para poner un límite y amenazarla, aunque ganas de dispararle sí tengo —respondió él fríamente, refiriéndose a Madeline.
—Disparar… No, no se te ocurra hacer una estupidez, Angelo.
—No lo iba a hacer, ya te lo dije.
Cassandra se levantó frunciendo el ceño, y se dirigió a la salida.
—Espérame —fue él, tras de ella.
………..
Minutos más tarde.
Cass