Capítulo 59: El nuevo inversionista.
Oficina de Tatiana.
Ya la piñata está a punto de reventar, los malestares están haciendo estragos en ella. Sin embargo, aun así, se dispone a trabajar.
Ingresa Erick, repentinamente y Tatiana lo mira se reojos.
—¿Cómo vas Tatiana? ¿Cómo está mi hija? Erickita—menciona sonriendo.
—Ni sueñes que se llamará así—señala Tatiana con mucha seriedad.
—Es mi hija también y tengo derecho a ponerle el nombre.
—¿Qué se te ofrece Erick? —pregunta Tatiana, ante que se desvié del tema.
—Vine a verlas, ¿