Capítulo 82: Epílogo.
Cinco años después…
Algunas veces la vida nos sorprende agradablemente...
Tatiana comprendió que, al corazón para latir, sólo hace falta mantenerlo contento. Y esa alegría la logró al lado del simpático Franco, después que había roto sus esperanzas en hallar amor verdadero. Consiguió en él, mucho más de lo que hubiese imaginado, esta vez a su lado se tomó las cosas con calma y fue, hasta estar convencida de quien era en realidad, que dio su firme paso. Él por su parte la esperó pacientemente,