Capítulo 12: Agradable momento.
Llegan a un lujosísimo restaurante, el cual Tatiana observa con admiración, por ser de excelente categoría.
—¡Wao, es muy bonito lugar! —exclama Tati maravillada.
—Gracias, soy el dueño querida—presume Pierre como buen francés.
—¿En serio?
—Si muchacha, ven sentémonos. Puedes pedir lo que quieras, Gerard por favor atiende el pedido de la joven—le ordena al mozo.
Pide Tatiana lo que almorzara, con mucha timidez y Pierre se ríe de su cara.
—Eres muy tímida, no eres ni la sombra de aquella le