Unas lágrimas densas y amargas resbalaban por el rostro de Emma. Pasara lo que pasara, siempre había algo que conseguía derribarla, que le recordaba lo horrible que era su vida.
«¿Por qué todo el mundo se porta tan mal?», pensó al recordar que Will le había dejado dinero en efectivo y la había tratado como a una trabajadora sexual. Se odiaba a sí misma por haber creído siquiera que pudiera significar algo más para él. ¿Y Vivian, viniendo a atacarla de esa manera? Lo único que quería era no vo