25 de Abril — 06:47
Martes
Terminé de abrocharme el traje mirándome en el espejo, hoy por increíble que parezca no llego tarde, quizás por haberme ido a dormir demasiado temprano ayer, estaba cansado.
Me arreglé y miré el reloj en mi muñeca, las siete en punto. Me puse mi perfume y caminé de nuevo a la habitación, sonreí negando al ver a Lívia tirada en la cama, la manta casi en el suelo.
Me acerqué y la tapé, ella se movió aún dormida. Oli su cabello y dejé un beso en su cabeza. Algo cambió en