Diez minutos pasaron volando.
Gideon ya había terminado con la llamada telefónica. Estaba sentado junto a la mesa del comedor, esperando pacientemente su regreso.
Nell respiró profundamente para recuperar la compostura antes de salir.
“Te tomó un tiempo. ¿Está todo bien?".
Nell movió la cabeza. "Está bien”.
El espectáculo de fuegos artificiales aún no había comenzado. Un violonchelista tocaba una hermosa melodía en el comedor.
El ambiente estaba iluminado por románticas velas.
Gideon la m