—Soy un amigo, no un enemigo —Arianna miró en silencio a Noah.
Noah bufó.
—Toneladas de personas quieren ser mis amigos. ¿Estás calificado para serlo?
—Tú serías el juez de eso —Arianna dejó las pinzas, sacó el teléfono de su bolso y tocó la pantalla varias veces.
El teléfono de Noah que estaba sobre la mesa vibró.
Arianna colgó el teléfono y asó más carne como si no le importara.
Noah miró de ella a su teléfono, levantándolo para ver qué había enviado.
—La información es mi regal