[No, pero es molesto. Aun así, no es necesario que vengas a ayudarme a echar al perro].
[¿Estás segura que no quieres que te ayude? Porque puedo acercarme ahora mismo]. Alexander estaría más que feliz de ir, y aún más ansioso por anunciar su relación al mundo.
[¡No! ¡No, gracias! ¡Me niego!], repitió Lily tres veces, y él se rio a carcajadas.
[¡Estaré a tu disposición cuando quieras!], respondió Alexander.
Por supuesto, era imposible pedirle ayuda, y además Nathaniel no s