A pesar del intento de Hannah de ocultarse, Heather, con sus años de experiencia en kickboxing, no podía dejar de notar su presencia.
—¡Afuera! —El grito agudo de Heather resonó cuando Hannah, una figura esbelta, dobló la esquina a trompicones.
—H-Heather, yo... tartamudeó Hannah, visiblemente conmocionada.
Heather, molesta sólo por la apariencia de Hannah, no podía entender cómo alguien tan similar físicamente podía mostrar tal debilidad. Era una existencia que dejó a Heather sintiéndose