Capítulo 24 – No creo que pare, así como así.
Cuando llegaron a la oficina de Sophia, luego de llamar a los guardias de confianza de Noah para que llevaran a Liam a la mansión, Sophia rodeó el escritorio y se sentó en el alto sillón de cuero negro, mientras Noah la imitaba, frente a ella, en una de las dos sillas que había delante del escritorio.
—¿Qué necesitas que haga para que me des una oportunidad y regreses con Liam y conmigo? —preguntó.
Efectivamente, estaba dispuesto a hacer lo que fuera porque regresara a casa.
—Necesito que ni tú