Mundo ficciónIniciar sesiónLuciano sonrió mientras miraba el cuerpo desnudo de Ofelia enredado entre las sábanas y sus propias extremidades enredadas entre ellas.
—Es hora de levantarse —susurró a su oído, bañándola con la calidez de su aliento.
—No quiero, estoy cansada y tengo sueño —se quejó la muchacha moviéndose para pegarse más al cuerpo masculino.
—O-fe-lia —Luciano deletreó su no







