"¿Qué tonterías estás diciendo?".
Joshua frunció el ceño y miró a Fiona. Él también sabía que a Fiona no le quedaba mucho tiempo, pero era por esa misma razón que él sentía que ella no debería decir esas cosas tan siniestras.
Después de un rato, Joshua suspiró profundamente.
"Ya que quieres que Luna venga, no te lo impediré".
Fiona se mordió un poco el labio ante las palabras de Joshua.
"Pero, Joshua, necesito tu ayuda...".
Joshua no pudo evitar fruncir el ceño ante las palabras de Fiona.