Al principio, Luna pensó que el hecho de que Christian la llevara a dar un paseo significaba que la capota del convertible estaría abajo y que irían por la carretera de circunvalación, sintiendo la brisa nocturna.
Ella nunca esperó que él acelerara cuando llegaran a la autopista.
Esta era una velocidad que Luna nunca había imaginado antes.
Ella sintió como si su cuerpo no fuera suyo. ¡Su corazón latía con tanta fuerza que casi atravesaba su caja torácica!
Luna agarró la manija de la puerta