"Van a tener que dejarme la autopista esta noche".
¿Cómo podían esos jóvenes soportar semejante ridículo?
Así, ellos rodearon a Christian y le gritaron, queriendo darle una paliza.
Luna se frotó con impotencia la entre ceja.
Cuando aquellos hombres los rodearon, ella temió que Christian acabara en ese tipo de conflicto con ellos.
Sus preocupaciones se hicieron realidad.
Sin embargo, Christian no tenía miedo en absoluto. Él no sólo no tenía miedo, sino que además levantó su mirada hacia Lu