"¡Nigel, te lo dije! ¡Te dije que papi sin duda vendría a visitarte!", gritó Nellie con entusiasmo mientras ella empujaba a Joshua hacia la habitación.
A un lado de la habitación, Anne miró a Nellie y abrió los ojos con sorpresa. Desde que a Nellie la habían diagnosticado con autismo, ella rara veces hablaba sin que nadie se lo pidiera. A veces, cuando los demás le hablaban, ella incluso se quedaba callada y se negaba a contestar.
Anne estuvo acompañando a Luna y a Nellie durante todo el día