Después de todo, todos sabían cuánto Joshua se preocupaba por su esposa, Luna Gibson.
Si él pudiera ganarse el favor de Luna, tendría una vida fácil a partir de entonces.
Ante ese pensamiento, Christian suspiró. Él fingió sacudir la cabeza con impotencia.
"Hay dos cosas que quiero hacer últimamente, pero no necesito terminarlas todas. Mientras logre una de ellas, estaré encantado”.
"La primera es". Miró a Luna. "Quiero tener una relación con una mujer hermosa como usted, señorita Luna’’.
"L