La voz de Joshua era fría y baja, y cada palabra resonaba con fuerza en la oficina.
Al instante, toda la oficina quedó en un silencio de ultratumba. Todos miraron a Joshua con sorpresa. En realidad, todos sabían que los tres eran considerados los confidentes de Luna en la empresa. Y todos sabían de la relación incómoda, a veces presente, a veces inexistente entre su Directora y su Presidente. Pero ahora que él tenía a su nuevo amor, Fiona, ¿de verdad sería tan cruel con su antiguo amor, Luna?