Las palabras del médico dejaron a Luna pasmada durante mucho, mucho tiempo.
Un buen rato después, ella levantó con dificultad las comisuras de sus labios rígidos, tratando de recuperar la cordura.
La conmoción y la confusión se reflejaban en el rostro de la mujer. "¿Es... es en serio?".
Ella y Malcolm habían buscado en el extranjero durante mucho tiempo, pero no pudieron encontrar una médula ósea que fuera compatible con Nigel.
Su fracaso en la búsqueda de una médula ósea la había llevado a