Todo el cuerpo de Luna se puso rígido cuando ella escuchó lo que Joshua había dicho.
Ella lo miró con sorpresa, su rostro pálido, pero no pudo decir una sola palabra en respuesta.
"¿Te sorprende que sepa sobre tu embarazo?". Joshua curvó los labios en una sonrisa y se sirvió un trago. “Siempre has sido inteligente, pero por alguna razón, hoy estás mucho más tonta de lo que hubiera esperado. ¿Será que el embarazo te ha afectado el cerebro?’’.
Joshua sonrió y continuó: “Estabas tan desesperada