El repentino giro de Luna sorprendió a los empleados que estaban detrás de ella.
Uno de ellos miró los auriculares Bluetooth que llevaba Luna y preguntó con cautela: "¿Usted... puede oírnos?".
Luna frunció el ceño.
Por supuesto que podía oírlos.
Llevaba puestos sus auriculares porque había llamado a Neil de camino a la Torre del Grupo Lynch y se le olvidó quitárselos cuando bajó del taxi.
Esta gente pensó que ella no podía oírlos, por eso incluso se atrevieron a chismear sobre ella justo de