"Eres muy agradable. Yo casi..." Él no terminó la frase.
Ante la mirada inquisitiva de Luna, Joshua se rio borracho. La abrazó con fuerza entre sus brazos. "Vamos a dormir".
Fue una noche de enamoramiento.
A la mañana siguiente, Luna se despertó por el tono de llamada de su teléfono.
No era nadie más que su propia madre, Natasha.
"Señorita Luna". Natasha sonaba algo agitada. "Esta mañana a las nueve. Ya he conseguido que la gente prepare el lugar de la conferencia de prensa. A las nueve en