Charlotte era su única hija. ¡Él la protegería sin importar nada!
Charlotte curvó los labios en una mueca y repitió alegremente: "Dije que eras un monstruo peor que yo, Quentin".
Su sonrisa triunfal no era más que una amenaza para Quentin.
Quentin entrecerró los ojos, se abalanzó sobre ella y le rodeó el cuello con la mano, levantándola del suelo. "Charlotte, hay muchas cosas que no le tomo importancia simplemente porque sé que tu madre nunca te educó bien cuando eras joven, pero se supone qu