"Señora, entremos a hablar". Neil notó lo fea que se volvió la expresión de Luna, por lo que se acercó a Natasha y sonriendo le jaló de las mangas. “Hay mucha gente en nuestra comunidad, los vecinos hablarán. ¡Será mejor si hablan adentro!”.
Natasha frunció el ceño y quiso rechazar a Neil hasta que lo miró bien a la cara.
Esa cara...
Inexplicablemente ella pensó en Luna Gibson cuando era joven. El aura de ese chico, su olor y esos ojos enormes iluminados por las estrellas eran iguales a los