El hombre era amable, caballeroso y emanaba un aura de conocimiento y cultura.
Roanne estaba dispuesta a creer que ese hombre era su sueño hecho realidad.
Sin embargo, esta maravillosa sensación sólo duró hasta que ella se subió al coche.
Tan pronto como ella se sentó en el asiento trasero, descubrió que había otras dos personas sentadas en el coche.
El hombre, que estaba sentado en el asiento del copiloto, era Joshua, mientras que la mujer, que estaba sentada en el asiento trasero, junto a